No es arte, es hamparte

El mundo del arte está lleno de talento. Hay muchos creadores que parecen tener una capacidad innata para soñar con cosas bellas y hacerlas realidad. A veces da la sensación de que la gente nace con ese gusanillo innato de crear arte, o simplemente no nacen con eso.

Pero si alguien no tiene talento artístico, ¿aún puede ser artista? ¿Es el mundo del arte contemporáneo mucho más marketing (y nepotismo) que talento? ¿Todo lo que crea un artista es automáticamente arte? Todas son dudas razonables.

El mundo del arte añade continuamente artistas, estilos y nuevos conceptos. Y también nuevas preguntas que debemos hacernos. Desde la polémica eterna de “¿Qué es el arte?” hemos pasado a una pregunta un poco más sarcástica; “¿Esto es arte?” Aquí entra el concepto de hamparte.

No es arte, es hamparte

¿Qué es hamparte?

El hamparte es un concepto nuevo que abarca a todas aquellas cosas que no son arte. Aunque parece una definición imprecisa y ambigua, pensar en si algo es hamparte puede llevar a reflexiones profundas y complejas. Pero podemos comenzar por algo más sencillo, el origen del término.

La creación del concepto de hamparte se corresponde con el momento de auge de las plataformas digitales, como YouTube. Precisamente un youtuber español, Antonio García Villarán, que también es artista plástico, fue el que acuñó el término.

En un vídeo titulado “Manifiesto Hamparte” ha intentado definir qué tipo de obras son hamparte y da algunos ejemplos de artistas, o mejor dicho, hampartistas.

Manifiesto Hamparte

Las obras que cumplen uno o varios de los siguientes siete criterios deberían considerarse hamparte, según García Villarán:

  1. Presentar como arte uno o varios objetos fabricados en serie, que también están disponibles en el mercado general. Por ejemplo, unas copias de llaves de coche.
  2. Si la obra consiste simplemente en una selección de objetos (arte encontrado o objet trouvé) y se coloca sin intervención en un espacio expositivo.
  3. Si no requiere ningún talento para crear la obra mostrada, y está llena de lugares comunes e ideas banales.
  4. Si el único valor de la obra se fundamenta en un texto que no tiene reflejo en la obra.
  5. Si se le atribuye a la obra un valor fantástico solo por comercializarse por un gran precio.
  6. No todo lo que crea un artista es arte. Debe tener valor por sí mismo.
  7. El hamparte es el arte de no tener talento.

Cada vez más dinero y menos talento

El concepto hamparte nace en un contexto socio-histórico derivado del elitismo ascendente o esnobismo artístico de las altas esferas. Un aparente consenso de pocas personas es capaz de elevar la valoración (y la cotización) de obras de arte a cifras astronómicas.

Esto se hace alejándose del plano puramente estético, en beneficio de otros aspectos más etéreos o abstractos. Luego de encumbrar a un artista, todo lo que sale de su mente y sus manos (o de sus ayudantes) se convierte en una costosa mercancía.

Además, es un hecho que el mercado del arte se ha convertido en las últimas décadas en un lugar privilegiado para el blanqueo de dinero. Es precisamente en este momento y circunstancias en el que el concepto de hamparte resulta relevante y apropiado.

admin

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